fachadas cafeterias

¿Has oído nunca la expresión “tal persona es solo fachada”? La frase hace referencia a alguien que aparenta cierta cosa que realmente no es. No te pedimos que cometas este mismo error, obviamente, pero sí que conozcas la importancia que la calidad de lo que ofreces en el interior de tu establecimiento se vea reflejado desde fuera. Es aquí donde las fachadas de los negocios de comida, como pueden ser fachadas de cafeterías o fachadas de panaderías o pastelerías toman especial importancia.

Aunque viendo lo que se ve convenga recordarlo, la decoración de la fachada de una cafetería no se debe limitar a mantenerla estética y limpia para ser atractiva de cara al público. Las fachadas de los negocios de comida tienen también la obligación de ser un fiel espejo de lo que es el interior. Debe vender lo mismo que el interior. El error en este sentido no es tener una fachada descuidada (que también), sino ofrecer algo totalmente distinto que el interior. Por ejemplo, si tu establecimiento es más bien rústico, con colores apagados y una línea de productos adaptada a ello, no la decores de forma moderna.

El motivo es sencillo, tu objetivo no es solamente llamar la atención de los posibles clientes con la fachada de tu restaurante o cafetería. El objetivo es que entren, que consuman, que consuman lo máximo posible y que estén satisfechos para volver más adelante. Y con un valor inverso al mencionado. Por lo tanto, piensa en la fachada de tu negocio como un elemento para captar aquellas personas que pueden estar interesadas en lo que hay en el interior. Y si el interior no es atractivo, no intentes arreglarlo con el exterior.

¿Cómo (sí) trabajar la fachada de mi cafetería?

Una fachada debe ser estéticamente atractiva, pero también funcional. La fachada de tu panadería o cafetería debe resaltar el producto y/o las ofertas que se pueden encontrar en el interior. Una buena idea para ello es una cartelería acertada y con toda la oferta publicada, o al menos las más interesantes para ti y la viabilidad de negocio. Una buena idea para ello puede ser una fachada lo más transparente posible, que deje ver algunos productos del interior. ¡Encuentra el equilibrio entre estética y funcionalidad!

Además, con todos los matices que se deben poner, una fachada de negocio de comida tiene que ser atractiva. Tiene que adecuarse al estilo elegido para tu local, no eclipsar el producto de tu negocio, pero al final y al cabo no tiene que ser invisible para el público. La iluminación es tu principal aliada en este sentido. Vendas un espacio íntimo, rústico, moderno o vintage, la iluminación juega un rol especial. Aunque quieras dar una imagen rústica o íntima, puedes resaltar la luz elementos concretos (ventanas, carteles o puertas, por ejemplo) para llamar la atención y a la vez dar peso a los elementos más oscuros. Un win-win. Y si hablamos de otros estilos más extrovertidos, no hace falta que digamos nada más…

Por último, concibe la fachada de tu cafetería como algo efímero, movible. No solamente modificando la cartelería en función de las ofertas, sino también jugando con las estaciones, eventos concretos o demás. Especialmente si encajan con la imagen de tu producto, o si bien tienes un producto poco diferenciado de la competencia, te pueden dar un plus.

Sobretodo… ¿Cómo (no) trabajar la fachada?

En cuanto a la decoración de establecimientos se trata de hacerlo bien, pero sobretodo de no hacerlo mal. Hay una serie de errores a evitar al trabajar (o dejar de trabajar) tu fachada para evitar que lastren todo aquello que estás haciendo bien:

  • No rompas con tu entorno: Si bien hablamos de la importancia de que la fachada de tu negocio de comida vaya acorde con el interior, también es importante no romper con los exteriores. ¿Te imaginas una fachada muy glamurosa en un casco antiguo rústico? ¿Una decoración simplista al lado de un edificio emblemático? A no ser que sea querido, buscado y estudiado… ¡evítalo!
  • No lo estropees con el color: A quién le quedaría mejor el verde, ¿a un asador o a un restaurante vegano? Al hablar de fachadas para cafeterías, panaderías o pastelerías, principalmente, debes abordar distintas tonalidades de marrón, evitando rojos, amarillos o azules chillones (estudiando siempre caso por caso).
  • La higiene y el cuidado: Confiamos en que, si has llegado hasta aquí, esto ya queda por hecho, pero nunca está de más recordarlo. Sobretodo, ten claro no es solo tener la fachada limpia, también sustituir puntualmente elementos rotos, averiados o que ya dejen de encajar con tu estilo.

Puesto que la mayoría confiarán en expertos en la decoración de cafeterías, es importante que la fachada sea una parte del todo, no un simple elemento aislado. En este sentido, es importante que cualquier modificación a posterior lo tenga en cuenta. Para que tu negocio tenga éxito, es importante que la fachada de tu establecimiento sea un 10, pero una fachada no va a sobresalir si tu negocio no lo hace. ¡Haz que vayan de la mano!